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Identificada internacionalmente por el Cerro Aconcagua y por sus
vinos que generosamente se comparten en la Fiesta Nacional de la
Vendimia, tiene un magnetismo especial que las palabras apenas
definen. Por encima de todo, es el placer de disfrutar el tiempo
libre. Con su especial y calificado enclave como base para las
relaciones entre el Pacífico y el Mercosur, posee una fina
combinación de ofertas para el turismo: ciudades modernas con
árboles y plazas, termas en paisajes majestuosos, espejos de agua
con una naturaleza incontaminada, formaciones caprichosas y
domicilios de viejas especies animales, paños verdes alternados con
ríos y montañas ideales para que el visitante cree sus aventuras y
sus pausas, bodegas con secretos de calidad para entregar a nuevos
amigos, su efervescencia cultural propia para los congresos y un
equipamiento hotelero, gastrónomico y de esparcimiento que conforman
un buen aparato receptivo que se complementa para satisfacer mil
espectativas o la que el visitante sugiera. |
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MENDOZA tiene dos climas: ¡la cordialidad!, pero también una
temperatura natural beneficiosa que permite gozar un buen descanso.
Sin hablar del clima de planicie benigno y templado, transitando la
montaña se viene conjugando nieve y sol en un ambiente tonificante.
Aquel que pudo superar la tentación de nuestros servicios en la
montaña, habrá llegado rápidamente a la metrópoli regional de Cuyo
si no se inclinó por la magia regional de la provincia en todos sus
departamentos.
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